La Base Aérea Cosme Rennella: Un lugar lleno de historia y propósito
La base no solo cuenta historias de guerra. También es un testimonio del compromiso humanitario de la aviación ecuatoriana. Durante desastres naturales, como el terremoto de Manabí y Esmeraldas en 2016 o las terribles inundaciones provocadas por El Niño, esta base fue el corazón de las operaciones de rescate y ayuda. Imaginé a esos aviones cargados con alimentos, medicinas y esperanza, despegando para llegar a quienes más lo necesitaban. Incluso hoy, su ubicación estratégica frente al Pacífico permite que esta base sea clave en misiones de rescate marítimo. Saber que desde aquí se han salvado vidas en el océano me llenó de admiración. Este no es solo un lugar donde se cuentan historias, sino uno donde todavía se escriben.
Cada avión en la Base Aérea Cosme Renella guarda un relato de valentía y servicio que resuena en los cielos de Ecuador.

Descubriendo la Base Aérea Cosme Rennella: Una experiencia que conecta con el cielo y la historia de la aviación ecuatoriana.





Un recorrido entre gigantes del aire.
Cosme Rennella, precursor de la aviación ecuatoriana.
El lugar lleva el nombre de Cosme Rennella, Este valiente piloto fue un pionero en el desarrollo de la aviación en Ecuador y su nombre se asocia a la modernización de las Fuerzas Armadas y a las primeras misiones aéreas en el país. Rennella no solo sobresalió por su habilidad técnica, sino también por su capacidad para inspirar a otros y su visión estratégica. Fue uno de los primeros en entender el potencial de la aviación no solo como defensa, sino como un medio para unir regiones y extender la soberanía nacional.
El Douglas DC-3, una leyenda de los cielos, conecta a Salinas con la historia global de la aviación.
La avioneta “El Telégrafo”
La historia de Cosme Rennella está íntimamente ligada a su famosa avioneta, llamada “El Telégrafo”, en honor al periódico guayaquileño que patrocinó su compra. Esta aeronave, un biplano de la época, se convirtió en un símbolo del avance de la aviación en Ecuador. “El Telégrafo” permitió a Rennella realizar vuelos pioneros que conectaron regiones aisladas del país, llevando mensajes, víveres y esperanza a lugares que antes parecían inaccesibles. Uno de los momentos más emblemáticos de Rennella con esta aeronave fue en 1915, cuando realizó un vuelo de demostración para el público en Guayaquil, dejando boquiabiertos a los espectadores con acrobacias y maniobras que mostraban el potencial de los aviones en misiones de reconocimiento y defensa. Aunque los registros históricos sobre misiones específicas con “El Telégrafo” son limitados, esta avioneta simboliza el comienzo de una era donde Ecuador comenzó a tomar en serio la aviación como parte de su estrategia nacional. Caminar por la base y escuchar las historias de su heroísmo fue como viajar en el tiempo. Imaginé sus misiones, sus riesgos y su legado que aún inspira a nuevas generaciones.
El día en que Loja tocó el cielo.
La historia de “El Telégrafo I” está entrelazada con mi propia historia, con el pasado de mi ciudad natal y con los relatos que han dado forma a mi identidad. No es solo un avión, es un símbolo de lo imposible convertido en realidad, aunque fuera solo por un instante. Rosa Josefina Burneo, mi bisabuela -la figura más alta en el centro de la fotografía- fue quien estuvo en la comitiva de recepción cuando Cosme Rennella aterrizó en la finca La Arcadia. Ahora entiendo; además de mi papá, de quién también heredé el amor por los relatos y las gestas de aventureros intrépidos. Y esta imagen, tomada en 1924, captura un día en que la historia y la leyenda se cruzaron, en mi ciudad natal, Loja. Aquella tarde, como si desafiara la geografía misma, el aviador italiano Cosme Rennella, héroe de la Primera Guerra Mundial y pionero de la aviación ecuatoriana, descendió del cielo con su monomotor “El Telégrafo I”, desafiando la lógica de una ciudad rodeada de montañas que parecía destinada a nunca conocer el vuelo. Fue la primera y penúltima vez que un avión tocó tierra en Loja.
“Fue la primera vez que un avión tocó tierra en Loja, un instante en el que el cielo y la montaña se dieron la mano.”

Entre el comité encargado de brindarle el primer saludo; se destacan la Sra. Rosa Josefina Burneo de Burneo, Sra. Adriana de Aguirre, Sra. Adela de Carrión, esposa del gobernador y la Srta. Rosa Virginia Valdivieso. Foto: Archivos familia Valdivieso Burneo.

Cerrando con el corazón lleno de inspiración
Al terminar mi recorrido, me quedé unos minutos mirando el horizonte. Desde aquí, frente al Pacífico y rodeado de estos aviones que fueron protagonistas de tantas historias, entendí que este lugar es más que un museo o una base militar de la aviación ecuatoriana. Es un recordatorio de lo que somos capaces de lograr como nación cuando miramos al cielo con valentía y esperanza. Visitar la Base Aérea Cosme Rennella fue más que un viaje; fue una conexión con las raíces y el orgullo de un Ecuador que nunca deja de soñar en grande. Si tienes la oportunidad de estar en Salinas, ven, recorre sus hangares, escucha sus historias y deja que te inspire tanto como me inspiró a mí.
Visitar esta base no es solo un viaje por la aviación ecuatoriana, sino un homenaje al sacrificio y la innovación que defendieron la soberanía del país.
Planifica tu visita: una experiencia inolvidable
- Ubicación: Base Aérea Cosme Rennella, Salinas, provincia de Santa Elena, Ecuador.
- Horarios: Lunes a viernes: 09:00 a 17:00. Sábados y domingos: 10:00 a 16:00.
- Costo: Adultos: $3.00. Niños y adultos mayores: $1.50. Entrada gratuita para personal militar y sus familias (con identificación).
- Cómo llegar: Está cerca del Malecón de Salinas, accesible en taxi o transporte público.
Fuentes: Si quieres encontrar más información sobre el día en que Cosme Rennella llegó a Loja, haz click en esta crónica de César Augusto Correa.
Libro: «Loja de Antaño», del Dr. Ecuador Espinosa Sigcho, a partir de la pág. 199.

¡Atrévete a descubrir este tesoro de la aviación ecuatoriana!





Gracias por este artículo.
Espero poder visitar pronto ese museo.
¡Hola Sergio! Qué gusto verte por aquí. Estoy segura que te gustará mucho. Un abrazo grande, grande.